Dos veces alcalde de Bogotá (1995 -1997 y 2001-2003) y uno de los gobernantes más creativos. Logró transformaciones radicales en la ciudad impulsando la cultura ciudadana, la protección de la vida, la gestión pública transparente y eficiente, el manejo de los recursos públicos como recursos sagrados y la responsabilidad compartida entre gobierno y ciudadanos.
Antanas Mockus nació en Bogotá el 25 de marzo de 1952, hijo de inmigrantes lituanos. Aprendió a leer a los dos años de edad, estudió en el Liceo Francés, en la Universidad de Dijón y en la Universidad Nacional de Colombia. Tiene cuatro hijos y se ha convertido en el rostro del contra-político latinoamericano.
A mediados de la década de los noventa Antanas Mockus abrió un camino en política y en la administración pública muy diferente al que los colombianos estábamos acostumbrados. Con el respaldo del voto de opinión llegó a la Alcaldía de Bogotá en dos ocasiones (1995-1997 y 2001-2003),
Su forma de hacer campaña política ha sido atípica. Con la confianza de que son las ideas las que conquistan electores, apela a su intuición y a las ideas de personas de su equipo; combina arte y publicidad y acude a símbolos pedagógicos como la reconocida tarjeta ciudadana. Sus consignas apelan a la honestidad y a la transparencia.
No ofrece mercados, puestos, dinero, tampoco se explaya en promesas. Fundó el movimiento Visionarios por Colombia y su discurso llama a los colombianos a la confianza. A una nueva forma de hacer política. Rechaza acuerdos diferentes a los programáticos, contradice la corrupción y promueve la cultura donde los dineros públicos sean dineros sagrados; o aquella de “no me pidas en privado, lo que no puedes sostener en público”.