Sergio Fajardo, al igual que Antanas Mockus es matemático. Mientras estuvo dedicado a la docencia fue profesor de la Universidad de los Andes y de la Universidad Nacional. Es el papá de Mariana y Alejandro, y comparte su vida con la psiquiatra Lucrecia Ramírez.
Después de muchos años dedicado a la academia llegó al punto en que se cansó de pensar y escribir “debería ser así” y decidió, con un grupo de amigos, incursionar en la política, para decir, a ciencia cierta, “así se hace”.
En 1999 renunció a su vida de científico, dejó la Universidad de los Andes en Bogotá, y regresó a Medellín a liderar un movimiento cívico e independiente que buscaba llegar a la Alcaldía. A este cargo llegó en 2003, después de alcanzar la votación más alta de la historia de la ciudad en ese momento, más que duplicando a su principal adversario en dicha contienda electoral.
Su administración también se caracterizó por la transparencia en el uso de los recursos públicos y la participación ciudadana, creando espacios como “La feria de la transparencia”, en el que cada cierto tiempo, ante los ojos de la ciudadanía, tenía lugar toda la contratación de la ciudad. Gracias a esta gestión transparente que se complementó con la ejecución de importantes obras de infraestructura, Fajardo logró que Medellín pasara del miedo a la esperanza, lo que le permitió obtener el reconocimiento como el Mejor Alcalde de Colombia en el período 2004-2007.