Género es un concepto que por primera vez es usado en la literatura científica, con la acepción que conocemos ahora, por Robert Stoller en 1968. Género es una categoría en la que se articulan tres instancias básicas:

La asignación (rotulación, atribución de género). Esta se realiza en el momento en que nace el bebé a partir de la apariencia externa de los genitales.
La identidad de género, se establece más o menos a la misma edad en que el infante adquiere el lenguaje y es anterior a un conocimiento de la diferencia anatómica entre los sexos, se convierte en un tamiz por el que pasan todas sus experiencias.
El papel (rol) de género, se forma con el conjunto de normas y prescripciones que dicta la sociedad y la cultura sobre el comportamiento femenino o masculino.
El término género esta también tomando lugar en el campo de las ciencias sociales, políticas y económicas. Esto ha revelado los distintos roles que asume cotidianamente la mujer en cualquiera de estos ámbitos. Permitiendo así abordar las distintas problemáticas que obstaculizan el proceso de desarrollo de los países que presentan profundas desventajas por los rezagos tecnológicos, las escasas redes sociales, empresariales, educacionales, como también el creciente descrédito de las capacidades de la mujer para cumplir múltiples funciones en el marco de una de economía que requiere insertarse en ese proceso de globalización que propone hacer sustentable el crecimiento de los países.
Los trabajos en esta temática han resultado de gran importancia en el terreno de las decisiones de carácter político que involucran a las mujeres, como por ejemplo, los programas institucionales de desarrollo. En general, los estudios de género intentan encontrar explicaciones a las desigualdades existentes entre hombres y mujeres, aunque ello se ha hecho desde distintos enfoques disciplinarios como la sociología, la antropología, la biología, la psicología, el urbanismo y la economía.
La antropología y el urbanismo proponen el estudio de los géneros como construcción cultural, la visión antropológica incorpora otras determinaciones sociales y culturales, pero además con la valoración propia de la disciplina, de los contextos locales, concretos y particulares, en que las relaciones entre los géneros tienen existencia.
En adelante se abordaran distintos tópicos sobre la importancia, problemática, y aportes del género femenino y sus implicaciones en el desarrollo social, económico educativo, político y de salud en nuestra sociedad.
Es necesario un conocimiento más profundo de las propias posibilidades que lleva a la propia aceptación. En relación al hombre, la mujer goza de igualdad pero son distintos, hombre y mujer experimentan el mundo de forma diferente, solucionan, sienten, plantean y reaccionan de manera diferente. Diferencia que ha de ser tenida en cuenta en todos los ámbitos y por supuesto en lo profesional. Cada cual ha de descubrir su propia individualidad, cada cual tiene su propia manera irrepetible de ser hombre o mujer.
Aunque son diferentes no es fácil definir las características propias de cada género: A las mujeres les suele ser más fácil salir del anonimato, descubrir conflictos interiores y ayudar a compartir los asuntos de los demás. Tienden frecuentemente a actuar de manera intuitiva y espontánea, sin mirar la funcionalidad ni la eficiencia, poseen el talento de crear un entorno agradable.
Es algo innato o adquirido, depende de la naturaleza o de la cultura, no se sabe, pero la psicología de los géneros puede hacer afirmaciones con independencia del factor cultural. Sea como fuere la mujer posee como característica la proximidad a las personas, también los hombres deberían esforzarse por adquirir esta capacidad. Una tarea importante de cada uno es descubrir su propia individualidad.
Todas estas premisas ayudarán a elaborar una nueva propuesta para nada feminista, pero si pensada y creada en la mujer y para la mujer. Mujeres Verdes de Colombia pretende ir más allá de las necesidades y carencias que como sociedad puedan todavía existir frente a la mujer, si bien es cierto esta es una condición no será el todo, pues se considera que es igualmente importante reforzar y apoyar activamente todo aquello que implique el mejoramiento de la calidad de vida de la mujer como ser importante y vital dentro del buen desarrollo de toda sociedad.
En Mujeres Verdes de Colombia se cree que los esfuerzos no sólo deben ir dirigidos a la mujer colombiana o latina, sino a todas las mujeres del mundo donde todavía por distintas razones padecen las inclemencias de sus propias comunidades violando así sus más básicos derechos.
Mujeres Verdes de Colombia se pronunciará públicamente con firmeza y decisión frente a toda expresión o manifestación (venga de quién venga), que atente con los derechos de la mujer, con la libertad de su libre desarrollo, con la desigualdad y en general con todo aquello que vulnere su ser.
Es necesario hacer una cultura que sepa reflejar que la mujer es mucho más que fecundación, el mundo tiene “raquitismo afectivo” frente a la mujer, quizá en parte porque de ello se ha encargado ella misma. Mujeres Verdes de Colombia quiere encontrar justamente esos mecanismos donde la mujer vuelva a distinguirse por su feminidad, por su valor en los valores, por su belleza y ternura, pero también por su incalculable capacidad e inteligencia que le permite aceptar y valorar al hombre como un ser tan importante dentro de la sociedad como ella misma.
Mujeres Verdes de Colombia sabe de la necesidad de diseñar, promover, coordinar e implementar una política para las mujeres adultas, jóvenes y niñas, que contribuya al logro de relaciones de equidad y de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, eleve la calidad de vida de las mujeres, el respeto de los derechos humanos, la participación ciudadana e impulse el fortalecimiento de los procesos organizativos y de las organizaciones de mujeres, las generaciones futuras en este sentido no repetirán un machismo cultural y viciado.